Una web bonita no basta: las claves de un buen diseño

Una web puede ser bonita y no funcionar. El diseño también tiene que facilitar la navegación, adaptarse a cualquier dispositivo, mostrar bien el contenido y estar preparado para que Google la encuentre.

En este artículo

El diseño web tiene mucho que ver con la primera impresión que nos llevamos cuando entramos en una página.

En pocos segundos podemos decidir si queremos seguir navegando, descubrir qué ofrece esa empresa o cerrar la pestaña y buscar otra opción.

Por eso, diseñar una web no consiste únicamente en conseguir que sea visualmente atractiva. Hay una serie de elementos que ayudan a que la experiencia funcione y a que quien entra quiera quedarse.

En este artículo repasamos las claves esenciales de un buen diseño web y los aspectos que intervienen a la hora de construir una página atractiva, útil y fácil de utilizar.

¿Qué es el diseño web?

Cuando hablamos de diseño web nos referimos al trabajo relacionado con la estructura y el aspecto de las páginas online, además de la creación de contenido, aunque normalmente utilizamos el término para hablar de la creación de sitios web.

A nivel técnico, los diseñadores web pueden crear las páginas utilizando lenguajes de marcado como HTML o XML.

La parte visual se trabaja mediante CSS, que permite dar estilo a los elementos escritos en HTML.

Por eso es habitual utilizar HTML y CSS conjuntamente: entre ambos se define tanto la estructura de la página como la manera en la que finalmente se mostrará en el navegador.

Para crear una web también pueden utilizarse herramientas como Adobe Dreamweaver, que requieren un mayor conocimiento del código, o recurrir a un CMS (Sistema de Gestión de Contenidos), una plataforma desde la que administrar el contenido de la página.

WordPress es uno de los CMS más conocidos y prácticos. Ofrece diferentes plantillas que pueden utilizarse como base y que posteriormente el diseñador puede instalar y personalizar según las necesidades de cada cliente.

¿Qué necesita un buen diseño web?

Una web no funciona mejor simplemente por ser más bonita.

Un buen diseño debe conseguir que la experiencia para el usuario sea agradable, llamar su atención, ayudarle a recorrer el contenido de forma intuitiva y facilitar que realice una determinada acción.

Para conseguirlo, hay varios aspectos que debemos tener en cuenta.

Conocer a quién nos dirigimos

Antes de empezar a diseñar una página debemos saber quién va a utilizarla.

Analizar la audiencia y realizar estudios de mercado puede ayudarnos a conocer mejor sus preferencias, sus comportamientos y sus necesidades.

Con esa información podemos tomar decisiones de diseño más acertadas y crear una página que responda mejor a lo que ese público espera encontrar.

Una web que funcione en cualquier dispositivo

Hoy una página web tiene que funcionar correctamente mucho más allá del ordenador.

El diseño responsive permite adaptar la web a diferentes dispositivos y tamaños de pantalla, desde teléfonos móviles y tabletas hasta ordenadores de escritorio.

De esta forma conseguimos que la experiencia de navegación siga siendo adecuada independientemente del dispositivo utilizado.

Además de mejorar la accesibilidad, contar con una web adaptada a dispositivos móviles también ayuda al posicionamiento en buscadores, ya que Google favorece los sitios web preparados para móviles.

Una navegación sencilla

Entrar en una página y no saber dónde encontrar lo que buscamos es una forma muy rápida de abandonarla.

Por eso la navegación debe ser clara y fácil de entender.

Una estructura de menú lógica, unos enlaces internos bien planteados y unas llamadas a la acción visibles permiten guiar al usuario por la página, facilitar que encuentre la información que necesita y favorecer que continúe navegando.

Contenido que merezca la pena leer

El contenido es una parte fundamental de cualquier web.

Debe ser relevante, informativo y atractivo, de forma que responda a las necesidades de quien llega a la página y consiga mantener su interés.

Para ello podemos utilizar textos claros y concisos, imágenes de calidad y, siempre que sea posible, otros formatos de contenido como vídeos o infografías.

Una web preparada para encontrarse en Google

También debemos tener en cuenta la optimización para motores de búsqueda o SEO.

El SEO ayuda a aumentar la visibilidad de una página dentro de los resultados de búsqueda.

Para conseguirlo se trabajan aspectos como las palabras clave, las metaetiquetas descriptivas, la velocidad de carga o la propia estructura del sitio web.

Un trabajo SEO realizado de forma conjunta puede ayudar a mejorar el posicionamiento de la página en los buscadores y atraer una mayor cantidad de tráfico orgánico.

Estética y funcionalidad tienen que ir juntas

Un buen diseño web necesita encontrar el equilibrio entre cómo se ve una página y cómo funciona.

Una imagen cuidada, coherente entre todas las páginas y alineada con la identidad de la marca ayuda a transmitir mayor confianza y credibilidad.

Pero la estética no puede dificultar la navegación.

También debemos asegurarnos de que la web sea sencilla de utilizar y de que el usuario pueda recorrerla sin encontrarse obstáculos innecesarios.

Una buena web tiene que hacer más que verse bien

El diseño web es una parte fundamental del éxito de una página online.

Tener en cuenta todos estos aspectos nos permite crear webs que no solo resulten atractivas visualmente, sino que también sean funcionales, accesibles y estén optimizadas para los motores de búsqueda.

Conocer a nuestra audiencia, adaptar correctamente la página a los distintos dispositivos y ofrecer contenido relevante puede ayudarnos a mejorar tanto la visibilidad como la efectividad de la web y a diferenciarnos frente a la competencia.